La presencia de cal en el agua puede provocar:

  • Obstrucción y oxidación de las tuberías
  • Marcas, incrustaciones y rastros en baños, grifos y superficies
  • Alteración del sabor del agua y de los alimentos cocinados con ella
  • Averías en electrodomésticos como lavadoras, lavavajillas, cafeteras o máquinas de hielo
  • Deterioro y rotura de calderas y sistemas de refrigeración
  • Efectos negativos sobre la piel y posibles perjuicios para el sistema renal

El agua se considera semidura a partir de 15º a 20º de dureza .

Consúltanos para eliminar el exceso de cal de tu agua.

Disponemos de la solución más adecuada a tus necesidades, tanto en ámbitos domésticos como industriales.