La piel es el mayor órgano, visible y pesado del cuerpo.

El agua ayuda a la salud tanto interna como externa de la piel. Si tiene la potabilización adecuada, el agua se convierte en el principal agente de limpieza porque aporta algo que no dan jabones ni limpiadoras: oxígeno.

A nivel interno ocurre lo mismo: el agua aporta el hidrógeno y oxígeno que necesita la piel para mantenerse sana y en óptimas condiciones para hacer frente a las agresiones externas como los cambios de clima, la contaminación y los rayos solares.

• El agua contribuye a la regeneración celular aportando minerales, nutrientes y oxígeno, indispensables para que nuestra piel se mantenga sana y llena de vitalidad.

• Tonifica los músculos del cuerpo, incluidos los de la cara.

• Aumenta la oxigenación favoreciendo la circulación sanguínea en todo el cuerpo.

• Repone los tejidos de la piel y aumenta su elasticidad, retrasando el envejecimiento cutáneo.

• Elimina las toxinas del organismo y otros elementos innecesarios para nuestro cuerpo que interfieren en el proceso de renovación celular y adecuado funcionamiento de nuestros órganos, entre ellos la piel.

• El agua es muy importante para la absorción de los nutrientes de los alimentos, como las vitaminas de frutas y verduras, las cuales son necesarias para mantener la piel firme, flexible, fuerte y con luminosidad.

• Lavar la cara con un poco de agua fría ayuda a dar firmeza a la piel.

¿Cómo tener la piel y el cabello más suaves e hidratados?

Cuidamos a diario nuestra piel y cabello con buenos jabones y cremas para obtener una buena hidratación, pero utilizarlos con agua de buena calidad es básico, no olvidemos que la piel es el órgano más grande del cuerpo humano.

Se trata de un órgano vivo con capacidad de regenerarse, es impermeable, resistente y flexible, respira y se mantiene activo las 24 horas del día realizando todo tipo de acciones fundamentales para nuestro organismo, cuya piel es un órgano vital para el cuerpo humano.

Comprobar en su piel la calidad del agua es sencillo: si al salir de la ducha la piel se siente molesta y tirando, incluso, pica, es un síntoma claro que se cuela en su casa a través de las tuberías es la cal, y cuanto más tenga el agua más dura se considera.

Esto puede desencadenar (además de los síntomas ya mencionados) la aparición de enfermedades más severas como el eczema atópico (un tipo de dermatitis o inflamación de la piel) o agravar otras como la psoriasis.

Un aviso importante: uno de los problemas que generan las aguas duras es que los cosméticos de higiene prácticamente no hacen espuma y por eso tendemos a usar más cantidad de producto de la que precisamos (con el agravante de que los que generan más espuma tienen más conservantes).

Este exceso se queda depositado sobre la epidermis, el cuero cabelludo y la fibra capilar, dejando la piel áspera y seca, y el cabello deshidratado y sin brillo.

El tratamiento de agua reduce la dureza del agua mediante la descalcificación.

Si tienes alguna consulta al respecto, estaremos encantados en ayudarte