Hablamos de la dureza del agua y de cómo saber si nos conviene más invertir en un descalcificador o en un equipo de ósmosis inversa.

 

¿Qué es la dureza del agua?

Se considera que una agua es dura cuando contiene un alto nivel de minerales, concretamente de sales de magnesio y calcio. Estos minerales son los que dificultan que otras sustancias se disuelvan correctamente en el agua, como puede ocurrir en el caso del jabón a la hora de lavar la ropa.

Asimismo, las aguas duras dejan más residuos, por ejemplo la cal en desagües y tuberías, provocando así problemas de incrustación en todas las partes donde el agua con cal entra en contacto. Es por este motivo que en las zonas geográficas con aguas duras se recomienda utilizar un tratamiento de agua específico que evite la formación de cal.

 

Grados de dureza del agua

Grados French (ºf)Clasificación
De 0º a 15º fAgua blanda
De 15º a 20º fAgua semidura
De 20º a 40º fAgua dura
De 40º a 50º fAgua muy dura
+ de 50º fAgua extremadamente dura
Efectos del agua dura en las tuberías e instalaciones domésticas
El agua dura provoca incrustaciones de cal en las tuberías y electrodomésticos.

 

¿Cómo afecta la cal?

Aunque a simple vista pueda parecer que la cal del agua no está afectando a ningún aspecto de sus instalaciones, no es así. Sus efectos son «invisibles» pero muy nocivos, tanto a nivel material como económico.

Algunos de los efectos adversos de la agua dura son:

  • Obstrucción y oxidación de las tuberías.
  • Marcas y rastros blancos en lavabos, bañeras, grifos…
  • La cal modifica el sabor del agua.
  • Hombro electrodomésticos: lavadoras, lavavajillas, cafeteras, máquinas de hielo…
  • Rotura de calderas de calefacción.
  • El agua dura perjudica a la piel: puede provocar enrojecimiento, hinchazón y escamas.

 

¿Cómo funciona un descalcificador?

Para eliminar la cal de forma eficaz, los descalcificadores utilizan un sistema químico que sustituye a los minerales responsables de la dureza del agua, principalmente el calcio y el magnesio, por iones de sodio.

Este proceso se realiza mediante una resina sintética especial que atrae y retiene el calcio y el magnesio, evitando que se acumulen en las tuberías, electrodomésticos e instalaciones. De esta forma, se obtiene una agua más suave, se reducen las incrustaciones de cal y se mejora el funcionamiento y la durabilidad de los equipos.

 

¿Cómo funcionan los equipos de ósmosis inversa para uso doméstico?

Los aparatos de ósmosis inversa para uso doméstico se colocan bajo el fregadero e incorporan un pequeño grifo independiente. Suelen ser filtros de 4 o 5 etapas, que se refieren a los pasos para filtrar el agua. Las primeras etapas eliminan partículas de mayor tamaño antes de que lleguen a las membranas de ósmosis, prolongando su vida útil.

 

1ª Etapa: Filtro de sedimentos

Elimina arena o granitos de cal que acompañen al agua. Todo lo que supere las 5 micras de tamaño (0,005 milímetros).

 

2a y 3a Etapa: Carbón activado

Se usa carbón activado (en grano y en bloques) principalmente para eliminar olores y el cloro del agua potable. Se les suele añadir también una resina de intercambio catiónico, que es la parte que reduce la dureza del agua.

 

4ª Etapa: Membrana de ósmosis

Una vez eliminados los restos sólidos, el cloro y algunas sales, el agua pasa por la membrana de ósmosis, donde se elimina prácticamente todo lo que le acompaña. Como el proceso puede ser lento, existe un depósito que acumula el agua hasta que se quiera utilizar.

 

5ª Etapa: Filtro de carbón activado final

Después del depósito suele haber otro filtro de carbón activado para acabar de pulir el agua.

Observación: generalmente por cada litro de agua producida se lanza otro. Esto hace que el sistema sea poco sostenible y sin ahorro de agua.

Comparativa entre descalcificador y ósmosis inversa para eliminar la dureza del agua
Descalcificador u ósmosis inversa: ¿cuál es la mejor solución para tu hogar?

 

Descalcificador u ósmosis inversa: ¿qué equipo elegir?

Ahora que ya sabemos qué es la dureza del agua y cómo funcionan ambos equipos, es el momento de valorar cuál es la mejor opción para eliminar la cal. Antes de decidir, siempre es necesario tener en cuenta la procedencia del agua y su grado de dureza. En el caso de las aguas de pozo , además de la dureza, existen otros parámetros que también deben analizarse.

Si nos centramos en el ejemplo de una agua de red potable con una dureza elevada o muy elevada, nuestra recomendación es clara: instalar un descalcificador en la entrada general del agua de la vivienda.

 

¿Por qué recomendamos un descalcificador?

Instalando un descalcificador en la entrada de la casa, se protege toda la instalación de agua y todos los elementos que están en contacto:

  • Tuberías
  • Calderas
  • Radiadores
  • Lavadoras y secadoras
  • Lavavajillas
  • Cafeteras
  • Grifos y sanitarios

De esta forma, toda la instalación queda protegida al 100% de la acumulación de cal y se evitan averías, obstrucciones y pérdidas de rendimiento de los equipos.

 

¿Y qué ocurre con la ósmosis inversa?

La ósmosis inversa no es la solución más adecuada para tratar la dureza de toda la vivienda. Cuando se instala una ósmosis en la cocina, sólo se trata el agua de ese punto de consumo: el grifo de la cocina dispondrá de agua osmotizada, pero el resto de la instalación continuará expuesta a efectos de la cal.

Además, la ósmosis elimina prácticamente todas las sales y minerales presentes en el agua. Sin embargo, un descalcificador mantiene una pequeña parte de la dureza residual (aproximadamente unos 3 ºf), suficiente para que el agua conserve parte de sus minerales naturales.

Por este motivo, muchos equipos de ósmosis incorporan un remineralizador, que vuelve a añadir minerales al agua después del proceso de filtración. Es decir, primero se eliminan aquellos minerales para después volver a incorporarlos, lo que no tiene ningún sentido.

También hay que tener en cuenta que si el agua contiene mucha cal, las membranas de la ósmosis pueden incrustarse con mayor facilidad, reduciendo su rendimiento y acortando su vida útil.

 

Nuestra conclusión

Si el objetivo principal es eliminar la dureza del agua y proteger toda la instalación de la vivienda, la solución más eficiente, económica y recomendable es instalar un descalcificador.

¿Tienes dudas sobre qué equipo se adapta mejor a tu situación? Contacta con nosotros y te asesoramos sin compromiso.