Tubería afectada por incrustación de hierro y manganeso.
Aquí puede ver qué provocan el hierro y el manganeso a su paso por las tuberías que no vemos, así como en todos los elementos que están en contacto con un agua que los contiene, como tuberías, calderas, electrodomésticos…
Con el tiempo, el grosor de estas incrustaciones va aumentando y se van formando capas hasta que llega un día en que la tubería deja de tener paso suficiente y la presión del agua disminuye considerablemente o desaparece.
Con un tratamiento general adecuado del agua en instalaciones de estas características conseguimos, por un lado, evitar que se sigan formando nuevas capas de incrustación y, por otro, ayudar a eliminar progresivamente las existentes.
Los sistemas de tratamiento para aguas con presencia de hierro y manganeso se aplican en cualquier ámbito donde estos componentes estén presentes, tanto en instalaciones domésticas como en procesos industriales, con el objetivo de proteger las redes de distribución, los equipos y la calidad del agua de uso y consumo.
Todos los tratamientos de agua cumplen con el RD3/2023.

Las tuberías e instalaciones hidráulicas pueden verse afectadas por la presencia de hierro y manganeso en el agua, aunque estos problemas no sean visibles a simple vista.
Con el tiempo, estos elementos precipitan y forman capas de incrustación que aumentan de grosor progresivamente, reduciendo la sección de paso del agua y provocando una disminución significativa de la presión, incluso la obstrucción total en casos graves. Este fenómeno puede afectar tuberías, calderas, electrodomésticos y cualquier equipo en contacto con el agua.
El tratamiento adecuado del agua en instalaciones con estas características consigue:
- Evitar la formación de nuevas capas de incrustación.
- Eliminar gradualmente las incrustaciones existentes.
- Proteger todas las instalaciones y equipos en contacto con el agua.
- Garantizar un agua libre de hierro y manganeso, apta para el consumo humano, la cocina y la higiene personal.
Además, los sistemas de tratamiento para aguas con hierro y manganeso se aplican tanto en entornos domésticos como industriales, asegurando la calidad del agua y la durabilidad de las redes y equipos en cualquier ámbito de aplicación.

